A lo largo de los años las redes sociales se han consolidad como un espacio clave para la comunicación con otros entes, ya sean personas, instituciones o empresas, por ello, no resulta extraño que firmas como Statista proyecten que para este año registren hasta 3.7 mil millones de usuarios por todo el mundo haciendo uso de los distintos espacios sociales. No obstante,  si bien puede entenderse que plataformas como Facebook, Twitter, Instagram, LiknedIn, etc. son empresas que facilitan el contacto con otros y la comunicación a través de su servicio, múltiples situaciones comienzan a poner en juego esa percepción pues en últimas fechas se han registrado casos que implican que más que ser simples canales de comunicación son herramientas de alguna corriente política que busca afectar a las demás para imponer su ideología.

Los casos más claros y recientes en relación a lo anterior se tienen México y en Estados Unidos, particularmente en este último país con lo ocurrido con el ahora ex-presidente Donald Trump. En su momento, como posiblemente recordarás, sus mensajes denunciando un presunto fraude en las elecciones de su país comenzaron a ser marcados en Twitter por ser temas que aún estaban en revisión y que no eran del todo ciertos tal como él los exponía. Más tarde, su cuenta terminó bloqueada, junto con la de Facebook y Twitch por considerar que sus mensajes políticos fueron los que incitaron a que la gente incurriera en disturbios dentro del Capitolio de los Estados Unidos suponiendo un ataque al proceso democrático que ratificaba que Joe Biden había ganado la elección. Ante el bloqueo de sus cuentas, los usuarios comenzaron a destacar que existía un sesgo en estas plataformas, particularmente en contra de los republicanos “censurando” a Donald Trump, ello llevó a varios a que optaran por migrar a la plataforma Parler como alternativa a Twitter para evitar precisamente ese supuesto sesgo.

Las acciones emprendidas por las plataformas sociales llevaron a que más gente se preguntara si realmente existe una postura por parte de estos espacios e incluso los medios comenzaron a preguntarse esto, por ejemplo, en la BBC se publicó un artículo preguntándose si había un sesgo en contra de los conservadores republicanos pues lo de Trump no era la primera vez que se presentaba una situación que diera a entender esto, previamente Twitter había impedido que la gente compartiera un link de una investigación de Joe Biden hecha por The New York Times. Así pues, se reforzó la idea de que pudiera existir una moderación poco justa de los contenidos por parte de la red social creada por Jack Dorsey.

Pasando al caso más cercano, el de México, este es más reciente y tiene que ver con una tendencia surgida el pasado jueves con la etiqueta #TwitterEsPanista.

Si estuviste en medio de la conversación digital, te habrás enterado que la etiqueta fue creada como una forma de protesta y denuncia por la suspensión de algunas cuentas en Twitter, mismas que pertenecen a personalidades que son grandes simpatizantes y promotores del gobierno en turno y cuentan con gran alcance.

En este caso, la idea de que existe un sesgo por parte de esta red social viene de que en días recientes el presidente destacó que uno de los ejecutivos de la plataforma era “militante o simpatizante” muy cercano al Partido Acción Nacional, además también manifestó la idea de que crearía su propia red social para evitar la “censura” como la que desde su perspectiva recibió Donald Trump por sus mensajes, reforzando así aún más la idea de que Twitter y otras redes tienen una postura política clara.

Por supuesto, el presidente no es el único que puede tener esa idea, la gente también la ha llegado a considerar con más seriedad, tan solo en el mercado norteamericano, un estudio del Pew Research Center señala que 73 por ciento de las personas creen que las redes sociales censuran de forma intencional los puntos de vista políticos que encuentran objetables. Pero, ¿qué tan cierto es esto?, ¿las principales redes sociales tienen una preferencia o sesgo en política?

A decir de diversos expertos, no queda claro que plataformas sociales como Facebook o Twitter tengan una postura política clara, más bien es la percepción o interpretación que las personas dan a las acciones que emprenden las redes sociales contra ciertos mensajes las que dan a entender esta idea, además de que se ven afectadas también por la forma en que están compuestas las comunidades en los distintos canales sociales.

Retomando lo compartido por la BBC, una forma fácil de demostrar que Facebook no tiene nada en contra de los conservadores republicanos está en los datos de un estudio de CrowdTangle  que señalan que de hecho en el caso de Estados Unidos los post de figuras de derecha son los que dominan las publicaciones sobre política más populares de cada día, por ello, decir que tienen a la plataforma en su contra es una afirmación con poco sustento. Por supuesto, esto no quiere decir entonces que Facebook apoye a la derecha y esté suprimiendo a la izquierda.

La clave para entender el problema de percepción o supuesto sesgo está en notar que, por ejemplo, en el caso de los Estados Unidos son más los contenidos controversiales publicados por figuras de derecha los que resultan sancionados que los de figuras de izquierda. En el caso de las pasadas elecciones fueron más los republicanos los que consideraron y compartieron que las votaciones vía servicio postal estuvieron manipuladas que los demócratas que tenían esa misma idea, Facebook, al actuar ante este tipo de contenidos terminó penalizando más de estas publicaciones de republicanos dando a la idea de que tiene una postura en contra de ellos pues se vieron más afectados.

Sin embargo, fuera de las sanciones o moderación, si se compara el desempeño de los post de ambas corrientes, no se ha identificado una gran diferencia en cuanto al desempeño que pueda dar a entender una preferencia, The Verge cita un estudio de Media Matters for America donde refiere que al analizar durante 37 semanas el engagement de páginas con inclinación a la izquierda y a la derecha sus números fueron similares, en ese tiempo las páginas de derecha consiguieron un promedio de 372 mil interacciones mientras que las de izquierda 369 mil.

Las acciones de las redes sociales surgen en función de las políticas y reglas que tienen establecidas ante temas como, precisamente, el de la política y otros y las acciones se toman igual sin importar quién incumpla las reglas.

Finalmente, y por otro lado también se debe tomar en cuenta cómo están conformadas las redes sociales en cuanto a su comunidad en general y la ideología política que tienen pues ello influye en los contenidos y opiniones que se ven. Nuevamente, en el caso de Estados Unidos, el Pew Research Center destaca que, por ejemplo, en Twitter, 69 por ciento de los perfiles más prolíficos de este espacio son demócratas y ello genera la idea de que Twitter es un espacio más liberal, aunque esto nuevamente no quiere decir que está en contra del ala conservadora. Sin embargo, un aspecto como este hace que cada acción en contra o a favor se entienda como un ataque ya sea para los de izquierda o los de derecha o para la libertad de expresión en general.

Posiblemente lo último que quieren las redes sociales es tener que moderar los mensajes políticos dada la percepción que ello puede generar, sin embargo, deben hacerlo pues parte de sus responsabilidades es el contenido que se encuentra en sus plataformas sin importar que sesgo tenga.



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