Si una tendencia ha quedado clara en medio de la pandemia es que el consumidor estará cada vez más abierto a adoptar servicios de suscripción, siempre y cuando estos cumplas sus expectativas de entretenimiento, información y de más necesidades. Twitter ha comenzado a explorar esta exigencia y parece que es cuestión de meses para que tenga su propia propuesta al respecto.

Desde julio pasado, Twitter habría comenzado a poner sobre la mesa este proyecto que, en más de un sentido, podría marcar un cambio radical en el entorno social media tal y como lo conocemos ahora.

Las intenciones 

En semanas pasadas, Bloomberg indicaba que la plataforma de Jack Dorsey estaría explorando un nuevo proyecto bajo el nombre de código “Rogue One”, un programa de suscripción que consideraría, entre otras cosas, permitir  a usuarios dar propinas a sus perfiles favoritos a cambio de contenido exclusivo. También se consideraba la opción de bloquear varias funciones avanzadas detrás de un paywall. Por ejemplo, bloquear el acceso a Tweetdeck o crear sistemas como “deshacer envío” y utilidades de personalización. Ahora Twitter ha puesto fin a estas especulaciones y ha revelado cuál es su plan.

Este jueves, la red social celebró el Virtual Analyst Day en donde dio a conocer Super Follow, una propuesta que permitirá crear suscripciones y ofrecer contenido exclusivo a quienes estén dispuestos a pagar. 

Aunque la red social aseguró que se trata apenas de un experimento en fase de prueba y se desconoce si estará disponible en un futuro para los usuarios, lo cierto es que la propuesta en sí es interesante y podría dar un giro a los negocios en social media.

Los detalles son poco pero se sabe que es una nueva función que permitiría a los creadores de contenido, medios y quizás usuarios en generar monetizar directamente su audiencia en Twitter.

Así, los usuarios dispuestos a pagar 4.99 dólares el mes podría acceder a contenido exclusivo, ofertas y acceso a la comedida de ciertos creadores.

Entre los beneficios a los que se podrá acceder, además del contenido único, estarían las “insignia de patrocinador, Boletines nuevos solo para suscriptores, contenido exclusivo, ofertas y descuentos, acceso a la comunidad”.

El nuevo negocio de Twitter

Aunque se desconocen los porcentajes con los que Twitter podría quedarse sobre cada suscripción, lo cierto es que nuevo movimiento metería a la red social a la misma bolsa de competencia que otros servicios como Only Fans o Patreon.

Para Twitter en términos de negocio la apuesta es clara. Quiere que sus ingresos dejen de depender al cien por ciento de la publicidad y los sistemas de suscripción ha dejado ver que son una gran alternativa, aún con sus riesgos.

De acuerdo con Statista, sí se espera que el gasto de las marcas en social media crezca con respecto al 2020. Sin embargo, como también lo reporta la misma plataforma de datos, Twitter es un jugador relativamente menor, comparado con Facebook e Instagram. Esto, junto con el hecho que el número de usuarios se ha quedado relativamente estancado desde 2017, hace necesario hallar otros canales de ingresos. Pero también hay desventajas a las suscripciones.

De acuerdo con The Social Element, el sistema de suscripciones ha probado ser exitoso en otras industrias, como el streaming. Lo anterior podría pintar un buen futuro para Twitter y las demás redes sociales que se animen a probar este sistema. Sin embargo, también apunta que es un reto complejo para las marcas alcanzar la sustentabilidad económica, en especial si van empezando. Jack Dorsey tiene la ventaja de estar consolidado, pero aún es una apuesta difícil.

Redes sociales de suscripción

La nueva propuesta emula el negocio de Only Fans, mismo que ha demostrado ser especialmente rentable en estos años.

No obstante, estamos hablando de una red social que, hasta ahora, operaba sin ningún costo visible para los usuarios. El cambio podría no ser del todo aceptado por el usuarios final.

Sin embargo, también es un realidad que si el contenido y los beneficios son lo suficientemente atractivos, las audiencias podrían sentirse atraídas para pagar. Las marcas podrían verse obligadas a modificar la distribución de su presupuesto.

Y es que con un sistema de suscripciones los anunciantes podrían ver reducida la cantidad de usuarios que en realidad se exponen a sus ejecuciones y campañas. Así la primera opción será pagar más para posicionar mejor cada acción. 

Por otro lado, la segunda ruta sería abrir perfiles de pago o bien sumarse a esta función de suscripciones para conectar a seguidores fieles, crear una comunidad en realidad sólida y quizás, monetizar su presencia en Twitter. En este punto, invertir en la creación e contenido será crucial.



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